FSIE y UGT apuestan por el futuro del colegio

Ayer lunes los sindicatos de la enseñanza concertada con representación en el colegio, FSIE y UGT, acompañados de sus delegados en el centro, apostaron por el futuro del colegio en una rueda de prensa de la que se han hecho eco los medios de comunicación de la región: radio (RNE, Punto Radio, Onda Cero, Cadena Ser,…), televisión (TVE, Canal 8DM, Localia, Tele Cabarga,…) y prensa (El Diario Montañés y Alerta).

El eje de su discurso giró en torno a dos puntos. No hay un motivo objetivo que avale a la Compañía de María para cerrar el colegio, por lo que la propuesta de cierre es patronal y cualquier coste derivado debería ser asumido por la orden religiosa. Y es perfectamente viable la continuidad del colegio en su actual ubicación, por lo que la orden religiosa, si sigue con su voluntad de cesar su actividad en Santander, debe plantearse la cesión de la titularidad a la comunidad educativa siguiendo el plan de viabilidad en el que está trabajando la Coordinadora de afectados, ya sea a través de una cooperativa de profesores, de padres o mixta.

Como muestra de su unidad de acción y su compromiso con la pervivencia del proyecto educativo, el próximo viernes llevarán el asunto a la Mesa de la Enseñanza Concertada donde se reúnen Consejería de Educación, Sindicatos y la patronal.

Vicente Mediavilla cuestiona los motivos del PGOU para el traslado del colegio

En los diarios regionales de hoy se recogen las declaraciones del candidato del PRC al Ayuntamiento de Santander, Vicente Mediavilla, en contra del cierre del colegio y cuestionando los motivos por los cuales el nuevo PGOU de la ciudad, en estos momentos en fase informativa y que se puede consultar en la carpa instalada en la plaza del Ayuntamiento, permite que una dotación tan importante para el centro desaparezca favoreciendo posibles intereses urbanísticos.

Además El Diario Montañés recoge la tribuna libre de José Luis Bolado que publicábamos el viernes.

El Consejo Escolar apoya la continuidad del colegio

El pasado lunes se reunió el Consejo Escolar del colegio y aprobó, sin votos en contra, un manifiesto en apoyo de la continuidad del colegio. La noticia ha aparecido hoy en El Diario Montañés.

Los votos a favor fueron de los cuatro representantes de los padres, los cuatro representantes del profesorado, los dos representantes del alumnado, la representante del personal de administración y servicios y la representante del Ayuntamiento, la concejala Carmen Ruiz. Las tres representantes de la titularidad se abstuvieron.

A continuación pego la nota de prensa que enviamos a los medios de comunicación a través de dos agencias de noticias

El Consejo Escolar del Colegio La Enseñanza, reunido el pasado día 26 de febrero, ha aprobado un manifiesto de apoyo a la continuidad del centro educativo y piden, por tanto, a la orden religiosa de la Compañía de María que paralicen el cierre del mismo y abran una mesa de diálogo para elaborar un plan de viabilidad que permita seguir con un proyecto educativo que lleva funcionando en Santander 155 años.

El manifiesto fue aprobado y firmado por la práctica totalidad de los integrantes del Consejo –profesores, padres, personal y alumnos- salvo las religiosas que representan a la titularidad del colegio, que se abstuvieron. También fue firmado por la concejala que representa al Ayuntamiento en el Consejo, Carmen Ruiz Lavín.

La Compañía de María ha anunciado su intención de no seguir con el colegio de Santander y aduce razones de falta de vocaciones y el alto coste del mantenimiento de las instalaciones. Sin embargo, el centro educativo está funcionando con total normalidad y cuenta con casi 500 alumnos desde Infantil a Secundaria. De hecho, la Consejería de Educación ha garantizado que los dos próximos cursos se va funcionar sin problemas y que el cierre posterior, de producirse, tendría que ser escalonado.

En cuanto al manifiesto aprobado en el Consejo Escolar, destaca que el colegio funciona “perfectamente tanto en los aspectos económicos como organizativos y pedagógicos” y que tanto el equipo directivo como los profesores realizan su tarea “de manera eficiente y de acuerdo con los principios y al carácter propio de la Compañía de María”. Además, se explica que el curso actual la demanda de plazas escolares es alta y sigue la línea de incremento “constatada en los últimos cinco cursos escolares”, lo que se vio reflejado en el hecho de que el curso pasado “se tuvo que rechazar el 40 por ciento de las solicitudes en Educación Infantil” y que el aula de 2 años, que ha comenzado este mismo curso, se encuentra en el límite de la capacidad permitida por la Consejería de Educación. Las solicitudes en el resto de los niveles se reciben durante todo el año, debiendo ser rechazadas en la mayoría de los casos.

El manifiesto también destaca el clima escolar positivo y la importante implicación de los padres de los alumnos y de los estudiantes, que se encuentran perfectamente identificados con el proyecto educativo. Asimismo. se subraya la realización de programas de innovación educativa dentro del marco de colaboración con la Consejería de Educación. Se cuenta con un Plan de Atención a la Diversidad, con un coordinador intercultural y dos unidades de Educación Compensatoria. Hay un coordinador de TIC y se trabaja en proyectos como Célula Europa, Interaulas, La Liga Matemática y las rutas literarias del Ministerio de Educación.

Padres, profesores y alumnos han creado una coordinadora de afectados y han comenzado a movilizarse para defender la pervivencia de La Enseñanza, para lo que se está elaborando un plan de viabilidad y se cuenta con el apoyo tanto del Ayuntamiento de Santander como de la Consejería de Educación. Además, los vecinos del centro de Santander y los comerciantes de la zona han mostrado su solidaridad con la actuación de esta coordinadora.

Tribuna libre: Sobre el cierre del colegio La Enseñanza

El pasado viernes un antiguo compañero, Gustavo Moral, publicaba en Alerta la siguiente columna de opinión.

Hay veces en las que no entiendo muchas cosas, pero en otras tengo la sensación de entender mucho menos, nada de nada; y es que quieren cerrar el colegio de La Enseñanza. Me quedo aturdido al recibir la noticia, como imagino que estén los profesores y el personales del centro, y los alumnos que siguen acudiendo a clase, y los padres de los alumnos que se preocupan -siempre son todos- por el futuro de sus hijos, y los antiguos alumnos, y los antiguos profesores, como yo mismo, que sienten que algo se muere en el alma.

Hace años pude vivir, desde dentro, la experiencia de ser profesor en este colegio. Aprendí muchas cosas del día a día junto a los chavales, del codo con codo con los compañeros, pero sobre todo aprendí a creer en la intención común de tener un proyecto educativo, de saber que había una brújula que, a pesar de poder perderse en ocasiones, siempre nos serviría de guía. Y no hablo de religión, ni de departamentos de pastoral, ni de horarios, ni programas, sino de la intención de hacer futuro desde un trabajo en común. De sentirse apoyado y obtener los medios para buscar la utopía, de saber que el trabajo de un profesor es vital en un mundo que, muchas veces, parece que camina a la deriva. De creer en lo que hacíamos, de saber que siguen creyendo en lo que hacen los profesionales ahora abocados al despido.

Cierro los ojos y recuerdo algunas de la experiencias allí vividas a finales del siglo pasado; fueron muchas. Recuerdo las obras de teatro que se hicieron entre todos, La Venganza de Don Mendo, La Tienda de los Horrores, Agua, Azucarillos y Aguardiente… Recuerdo especialmente la emoción de un aniversario que también se recordó con teatro: los ciento cincuenta años del colegio repasados con amor, fotografías pero sobre todo con la certeza del presente y la ilusión por el futuro. Muchos lloramos aquella tarde con lágrimas de esas que nacen de un nudo en la garganta. Ahora el llanto tiene más que ver con la rabia y la impotencia. Parece ser que el maldito dinero se interpone una vez más en nuestros sueños. Vivimos en un mundo en el que un constructor tiene más que decir que un enseñante. Y así nos van las cosas. Pero no me extraña si un futbolista es más importante que un poeta y un hotel, o vaya usted a saber qué cosa, más trascendente que un colegio.

¿Se puede hacer algo? ¿La decisión está tomada? Les decía que muchas veces no entiendo nada, pero me gustaría saber si una sociedad puede permanecer con la cabeza alta cuando ocurren cosas como ésta. Espero no parecerles frívolo al escribir cuando ya no estoy implicado, pero mi vida y mis recuerdos aún se encuentran en La Enseñanza. Y siento la fuerza de todos aquellos que tienen mucho que decir al respecto. Leo cartas en los periódicos, escucho conversaciones, me informo de lo que dicen los políticos y lo que me cuentan mis antiguos compañeros. Y hay algo que tengo claro, no se puede cerrar un colegio cuando hay vida dentro de él, cuando las expectativas de futuro están abiertas, cuando ha habido tanta gente luchando y trabajando por él. No se puede cerrar un colegio no por la memoria de los que en él han aprendido sino por la promesa de los que a él quieren seguir acudiendo. No se puede cerrar un colegio porque se mata la esperanza de los que eligen un tipo de educación, una forma de entender la enseñanza, un espacio en el que se habla de ideas, y del mundo, y de la vida. No se puede cerrar un colegio por dinero, la educación no tiene precio.

Si al final, dentro de unos años, paseamos por Vía Cornelia y nos encontramos un hotel, una cafetería, una restaurante, una tienda de bicicletas o cualquier otro sustituto comercial de nuestro centro habremos perdido una batalla de las importantes. Espero que si así ocurre los fantasmas que queden dentro no dejen dormir bien a quienes los condenan. Y yo seré uno de ellos.

La concentración en los diarios regionales

Los dos diarios regionales, El Diario Montañés y Alerta, se hacen eco en sus ediciones de hoy de la concentración silenciosa que realizamos ayer por la tarde y que, a pesar de la premura con la que se organizó y las pésimas condiciones meteorológicas, reunió a cerca de 400 personas. Además incluyen información sobre la reunión con la Consejería de Educación que tuvo lugar el Jueves a mediodía y que pondremos aquí durante este fin de semana.

Concentración de padres, profesores y alumnos en defensa de «La Enseñanza» (El Diario Montañés)

Concentración de la Coordinadora de Afectados por el cierre de «La Enseñanza» (Alerta)

Además nuestros compañeros de Colegio en lucha han escrito un hermoso texto sobre lo que vivimos ayer:

Cuando uno piensa en esa bella estampa silenciosa formada por cientos de velas iluminando la fe y la esperanza de nuestra familia. Cuando uno ve las decenas de pequeñas manos inocentes sujetando una vela en el mismo lugar donde cada día juegan con sus compañeros de Colegio. Cuando uno ve aparecer la luna depués de una tarde de lluvia cerrada, y se siente arropado por cientos de personas que comparten un mismo espíritu y una misma ilusión. Entonces, una vez más entonces, uno se siente gigante y repleto de esa fe que mueve el mundo, derrota tempestades y mueve montañas. Y entonces, una vez más entonces, resulta preciso dar gracias a Dios, que detuvo el diluvio durante unas horas para permitir elevar nuestras peticiones y entregar en forma de luz de velas una plegaria que indudablemente llegará al rincón adecuado de los corazones más fríos.

Para leer el resto pinchar aquí.

Si alguien dispone de fotos, vídeos originales o grabados por las cadenas de televisión presentes (TVE, Canal8 DM, TeleBahía,…) puede ponerse en contacto con nosotros a través del correo electrónico coordinadora @ elcolegionoserinde.com (quitando los espacios que hay antes y después de la arroba). Podemos incluirlos aquí para que todo el mundo pueda acceder a ellos.
(Las fotos son de Madariaga para Alerta)

Noticias en El Diario Montañés del martes y el miércoles

Ayer y hoy han aparecido en El Diario Montañés sendas noticias que anuncian la postura de la Asociación de vecinos Manuel Llano, que agrupa a los residentes de las calles Juan XXIII, Vía Cornelia, Reguera Sevilla, Los Caños y calle del Monte, y del candidato del PSOE a la alcaldía de Santander, Jesús Cabezón.

Desde aquí queríamos agradecer su apoyo. Sus palabras nos ayudan a mantener nuestra determinación y a seguir trabajando por el futuro del colegio en su actual ubicación.

Carta de Patricia Bárcena a La Compañía de María

Ésta es la carta que el lunes pasado Patricia Bárcena leyó en la reunión del Salón de actos. Fue publicada ayer en El Diario Montañés. A lo largo de los próximos días pondremos otras reflexiones que nos habéis hecho llegar o se han publicado en internet.

Leo atónita en el periódico que la representante de la titularidad del centro de la Compañía de María en Santander justifica la decisión del cierre en la falta de vocaciones y las dificultades de mantenimiento del edificio histórico para su finalidad educativa. Pues bien, contamos con un grupo de profesores que dedican su vida a desarrollar el proyecto de la Compañía de María, un proyecto de educación en el que nos han implicado a los padres y del que participamos a diario. Profesores que han conseguido con absoluta y plena coherencia aunar los principios y valores del proyecto, y la vida de la comunidad a la que nos sentimos unidos. Prueba de todo ello es que en estos momentos estamos aquí dispuestos y comprometidos de forma solidaria a transformar esta situación injusta en la que queréis abandonarnos.

Se nos plantea un cierre como única solución, y se aduce que existen problemas de mantenimiento. Pero es que no se nos ha planteado la posibilidad de otra solución, ¿de verdad no la hay? Está claro que compatible con los proyectos urbanísticos conocidos públicamente la única salida es la venta del solar, ¿verdad?, con lo que supondría el abandono del proyecto de Santa Juana. Nada de lo expuesto hasta ahora por vuestra parte puede convencernos a los padres que aquí nos encontramos

En mi caso porque hace más de 30 años que empecé aquí mis estudios, y hoy en los mismos patios en los que yo jugaba crecen mis hijas, en los mismos bancos en los que yo esperaba la hora de entrar a clase he alimentado a mi hija pequeña (de 3 años) mientras su hermana ya compartía experiencias como las vividas por mí Y ahora las dos comparten esas aulas, aprenden a crecer como personas, ríen y lloran, juegan y estudian. En definitiva viven, rodeadas de profesores, compañeros, monjas. Todos somos parte de una gran familia con la que se comparte lo bueno y lo malo, porque esa es la vida del proyecto que compartimos, son los valores que aquí hemos aprendido y que queremos transmitir.

¿Faltan vocaciones? Me parece increíble oír esto de personas entregadas a los otros y al Dios de Jesucristo, ¿no? Tendríais que estar orgullosas de haber conseguido que el grupo de profesores que da vida al colegio haya sabido recoger y desarrollar el proyecto que hace 400 años inició Santa Juana, ese para el que parece que no hay vocaciones

Ahora mismo no me da la cabeza para pensar en otro colegio, en otro proyecto. Será fe, esperanza o ingenuidad, pero me resisto a creer lo que está en boca de todos, que esto sea al final una cuestión de dinero. Quiero resistirme porque si no ¿qué nos queda?, ¿en qué vamos a creer?, ¿qué ha sido de nuestro proyecto? A mí la pena no me deja dormir, ni la rabia, ni la impotencia , ¿y vuestra conciencia? ¿Os deja dormir?, no puedo creerlo, no puedo creer que os haya dejado de importar el futuro de vuestros niños, 500, de vuestros profesores, 30, vuestros empleados, y todo ello cuando el colegio vive uno de los mejores momentos en los últimos años, con más demanda que nunca, aunque queráis hacer creer ahí fuera que el colegio está en crisis, que va mal, que está deteriorado. No conseguiréis que comulguemos con ello porque somos nosotros los que realmente vivimos aquí y los que queremos seguir aquí.

Tengo entre mis manos el resumen del proyecto de educación de la Compañía de María, lo guardaba con las cosas del colegio. Entre otras cosas dice:

  • «Favorece la comunicación y el diálogo» Y resulta que ahora, en estos momentos de supuesta crisis del colegio, no sólo no se nos dan alternativas ni se nos tiene en cuenta, sino que se nos impone un cierre.
  • «Posibilita a cada uno/a dar sentido a su vida a través del encuentro consigo mismo, con los otros y con el Dios de Jesucristo» A ver si podéis decirme cómo lo hacemos si abandonáis el proyecto en el que creemos, más aún con la escasez de alternativas que existen en nuestra sociedad.
  • «Crea marcos de referencia desde los que orientar el comportamiento en responsabilidad y respeto» Bueno, a ver cómo le explico yo a mis hijas dónde queda vuestra responsabilidad. Sí, la que asumisteis dentro de este proyecto que hace 400 años inició Santa Juana, y con qué respeto van a mirar a personas o instituciones que un momento así de sus vidas las abandonan, ¿por dinero?
  • «Educar en la vida y para la vida , en el compromiso solidario para la transformación de las estructuras injustas» ¿Qué hacemos?¿Nos cruzamos de brazos? ¿Intentamos haceros cambiar de opinión?
  • «Educar en comunidad desde un proyecto común a través de: una escuela comunicativa que da cauce a las iniciativas e inquietudes de todos sus miembros donde todos se sienten implicados desde la complementariedad, la corresponsabilidad y el trabajo en equipo; la coherencia entre los principios y valores del Proyecto y la vida de la comunidad; una organización flexible que se adapte continuamente a la novedad» Y yo me pregunto ¿dónde ha quedado todo esto?, ¿qué os mueve para olvidar todos estos principios y valores?

Siento pena, y también vergüenza, sí vergüenza, de que el nombre de María que da nombre propio e identidad al proyecto salga ahora en los periódicos o en la televisión, pero no como toda la vida para celebrar o ensalzar nuestro colegio, o para invitar a la gente a nuestra casa, porque ésta es nuestra casa. No, ahora salimos a dar un triste espectáculo, unidos o relacionados a un proyecto urbanístico, a la especulación inmobiliaria ¿No os da pena?