Reunión con Concepción Aguilar

El viernes 16 de febrero a las 1930, Concepción Aguilar, en nombre de La Compañía de María, comunicó a una representación de la Coordinadora de Afectados que había presentado por escrito en la Consejería de Educación su decisión de no renovar el concierto a su conclusión en el curso 2008-2009. También notificó un cambio en su postura sobre la matriculación de alumnos, que afirmó va a realizarse de manera normal, abriéndose para todos los niveles educativos. Esto será comunicado a las familias a través de una circular que, suponemos, saldrá en breve.

A petición de los miembros de la Coordinadora, se comprometió a facilitar toda la información disponible sobre la situación actual del colegio y las soluciones que La Compañía de María ha tomado en otros puntos de España en las que ha cedido la titularidad, con el fin de que podamos estudiarlas y plantear un plan que permita la pervivencia del colegio en su actual ubicación. Propuestas que serán escuchadas y valoradas, aunque también dejó claro que no puede alentar esperanzas. La Compañía de María ve sus fuerzas muy disminuidas y mantiene el firme propósito de abandonar su colegio de Santander.

Reunión con la alcaldía: a la espera de la nota de prensa

Ayer mantuvimos una reunión en el Ayuntamiento de Santander con el alcalde, Gonzalo Piñeiro, a la que asistió el candidato a la alcaldía por el Partido Popular, Iñigo de la Serna. Estamos a la espera de que nos hagan llegar la nota de prensa que el alcalde se comprometió a redactar exponiendo su visión del tema, y que aparecerá en los medios de comunicación durante este fin de semana.

Podemos avanzar que se mostró sumamente receptivo a nuestro problema, que es también el de la ciudad por lo que implica de supresión de plazas escolares, desaparición de una equipación fundamental para los vecinos del centro, la pérdida de “vida” que supone,… Dejó claro que la variación del PGOU se hizo a petición de La Compañía de María, que todo estaba supeditado a que se mantuviese el colegio en el municipio de Santander y que si el colegio desapareciese el solar permanecería como hasta ahora, sin poder construir en él.

También se han puesto en contacto con nosotros los candidatos a la alcaldía de la ciudad de los otros partidos más votados en las últimas elecciones: Jesús Cabezón, por el PSOE, y Vicente Mediavilla, por el PRC. Están recabando información sobre la situación y se van a reunir con los representantes de la Coordinadora, esperemos que a lo largo de la semana que viene.

Información de la Compañía de María a los padres

Hoy 12 de Febrero La Compañía de María, representada por Begoña Zubizarreta, Concepción Aguilar e Isolina Ortiz como titular del centro, y su abogado/asesor Luis Bello, se han reunido en un atestado salón de actos con los padres y madres de los alumnos para comunicarles la decisión de cierre de su centro de Santander. Encuentro al que han asistido, además, una pequeña parte del alumnado y prácticamente todo el profesorado y el personal de administración y servicios.

Begoña Zubizarreta ha iniciado la reunión comentando las circunstancias en las que se había convocado la reunión y la perturbación que, a su modo de ver, se había creado con la filtración de la noticia y los artículos aparecidos en la prensa regional durante el fin de semana, dando importancia a criterios urbanísticos que nunca han pasado por la cabeza de La Compañía de María. A continuación ha realizado un historial de la reflexión realizada durante los últimos diez años por la institución buscando la mejor solución para el centro, enclavado en un edificio que ven viejo y casi imposible de mantener económicamente, lo que sumado al escaso número de vocaciones que tiene la orden parece imposibilitar su pervivencia

Entre las medidas que tomaron en consideración, primero a nivel exclusivamente de Compañía de María, después en comunicación con el equipo directivo (siempre bajo la orden expresa de no comunicar nada ni a trabajadores ni a los padres), estaban la cesión a otra orden que se pudiese hacer cargo de él, la búsqueda de que el equipo directivo se hiciese cargo del actual centro en unas condiciones que se expondrán más adelante y la búsqueda en el Municipio de Santander de un lugar donde construir un nuevo colegio que fuese viable.

Todas estas medidas no condujeron a buen puerto y la última decisión, la más triste, es cerrar el colegio. Decisión que han comunicado a la Consejería de Educación que, siempre según La Compañía de María, ha determinado que el año que viene no se puedan matricular niños en 3 años, ni en primero de Primaria, ni en primero de Secundaria. Hecho que el equipo directivo, los representantes sindicales de los trabajadores y una periodista tienen contrastado, por vías diferentes, que no es así: la Consejería de Educación todavía no ha determinado ninguna medida ya que ahora mismo no hay presentado ningún expediente en su sede. Circunstancia que hace pensar si se estará planteando como un hecho algo que busca producir una desbandanda que realmente haga entrar en una crisis al colegio.

A continuación, Begoña Zubizarreta ha cedido la palabra a los padres que, primero, han leído un manifiesto apelando a los valores que el proyecto de La Compañía de María ha tenido hasta ahora presentes (comunicación, diálogo, integración, humanismo,…) para reconducir la situación y sentarse, todos a buscar una solución, cosa que hasta el momento no ha ocurrido. No se acepta, de ninguna manera, un cierre porque sí, sin diálogo, sin un plan de viabilidad.

A partir de aquí ha habido participaciones muy emotivas por parte de varios padres que esperamos ofrecer aquí en los próximos días, y varias preguntas recurrentes que quedaron sin respuesta. ¿Por qué se da el cierre como hecho sin ofrecer previa participación a la comunidad educativa en un plan de viabilidad, algo que siempre ha formado parte del ideario de La Compañía de María? (ese “Juntos todo es posible” que venimos pregonando desde hace años) ¿No resulta contradictorio buscar un centro en otro lugar del municipio, y justificar que se cierra éste porque no hay vocaciones? ¿No es perfectamente viable un colegio en el lugar en el que está, donde da un servicio demandado por las familias y lleva 155 años formando parte del tejido social de la zona? Ya sea en una parte del edificio histórico protegido o en una edificación construida a tal efecto en el lugar que más convenga del solar, ya sea con la participación directa de La Compñía de María o, si no lo quisiera, de otra solución a estudiar (p.e. una cooperativa de padres y profesores creada exprofeso para dirigir el nuevo centro)

Mención aparte merecen las dos polémicas de la noche. Por un lado las condiciones por las que La Compañía de María estuvo en un momento dispuesta a ceder su centro al Equipo Directivo y que en un momento del debate se llegó a cifrar desde la mesa en 600 euros al mes. Puestos en contacto con José Ángel Velasco Echegaray, director general del colegio, que se encuentra supervisando la semana blanca en la que participan más de 50 alumnos de secundaria en la estación de esquí de Boí Taüll, comentó que la última propuesta que había recibido era de una cesión de 100.000 euros por quince años, más un contrato de arrendamiento de doce mensualidades de 3.000 euros mensuales (más IVA e IPC), todos los gastos a cuenta del centro excepto los posibles derivados del mantenimiento de la estructura y la cubierta, y revirtiendo el centro al final de la cesión a la Compañía de María. A esta propuesta el equipo directivo respondió con una contrapropuesta para poder comunicar a los trabajadores para saber si se hacían cargo de ella. Contrapropuesta que, parece, murió en el olvido.

La segunda se refiere al uso que La Compañía de María va a hacer de su solar de, aproximadamente, 10000 metros cuadrados y que en el nuevo plan de ordenación urbana de Santander, recientemente expuesto, parece que va a ser recalificado, pasando de estar contemplado como equipamiento educativo a urbanizable. Eso sí bajo la condición de que se construya en el municipio de Santander un nuevo centro de las mismas condiciones que el actual (suponemos que en el momento de aprobar el plan). La duda está en ver qué puede ocurrir cuando, si las intenciones de La Compañía de María fructifican, el centro se clausura y ya no hay un colegio en el solar.

Antes de terminar la reunión, los padres han manifestado que no desean de ninguna manera que haya un cambio en la dirección educativa del centro, a lo que Begoña Zubizarreta contesta que “en principio” no va a ocurrir ya que se valora la labor educativa que se viene realizando desde que los seglares se hicieron cargo del proyecto educativo, que funciona a completa satisfacción de La Compañía de María.

A continuación ha habido un breve encuentro en el que han participado las representantes de la entidad titular, la coordinadora de madres y padres de alumnos creada desde el AMPA, representantes del profesorado y del personal de administración y servicios en la que se ha emplazado a paralizar todas las acciones que pretende abordar La Compañía de María, buscando el tiempo necesario para poder estudiar el problema con calma y encontrar ente todos la mejor solución. A su término, Concepción Aguilar y Begoña Zubizarreta han manifestado que a lo largo de la semana darán una respuesta ya que deben contactar con el consejo directivo de La Compañía de María para valorar la situación.

Confiemos en que la respuesta sea afirmativa y podamos mantener un proyecto que, después de lo visto hoy, está más vivo que nunca.

El Colegio no se rinde

El miércoles 7 de febrero, la Compañía de María anunció al claustro de profesores y el personal de administración y servicios su decisión de cerrar su colegio de Santander. Un centro en el que trabajan más de 35 personas y que da servicio a casi 400 familias y cerca de 500 alumnos. El lunes 12 va a proceder a realizar dicho anuncio a los padres en una reunión que tendrá lugar a las 19:00 horas en el salón de actos del centro, aunque el viernes ya se había corrido la voz y el AMPA organizó una multitudinaria asamblea para tratar la problemática.

Entre todos vamos a luchar por cambiar la situación y que el colegio siga estando donde está, ya sea en las actuales condiciones o construyendo en el mismo solar uno más acorde a los tiempos que corren. Un proyecto de 155 años de vida en nuestra ciudad, tan bien considerado y con una salud de hierro, no puede desaparecer de esta manera sin ofrecer la más mínima posibilidad. Y más de esta manera.