Queridas Majestades:
Ante todo tenemos que deciros que hemos sido buenos. Hemos aprovechado bien el tiempo en el colegio, en casa y en el trabajo y, además, hemos tenido un año muy agitado porque hemos tenido que salir a la calle a defender la pervivencia de La Enseñanza, nuestro centro educativo.
Queremos pediros cosas importantes, que no son materiales, y que pueden ser beneficiosas no sólo para la comunidad educativa, sino para todos los vecinos de Santander y los ciudadanos de Cantabria.
Os pedimos:
- En primer lugar, que la Compañía de María deje de esconderse y nos diga claramente que pretende. Sabemos que quieren cerrar el colegio, pero no nos sirven ya los argumentos que esgrimen. Podrá haber crisis de vocaciones, pero no colegio en crisis. Hemos demostrado que la matriculación se mantiene y si nos dejan lo seguirá haciendo e incluso creciendo.
- En segundo lugar, que el Ayuntamiento de Santander nos siga apoyando como hasta ahora y no apruebe en el Plan General de la ciudad nada que suene a ‘pelotazo’ urbanístico. Queremos que el colegio siga donde está y, si es posible, con mejores instalaciones para dar servicio al centro de la ciudad y evitar su muerte.
- En tercer lugar, que la Consejería de Educación mantenga su promesa de cedernos los conciertos para que se hagan realidad los planes de futuro del colegio. También pretendemos que Compañía de María no se vaya ‘de rositas’ y cumpla su compromiso educativo hasta el final sin esconderse en una crisis inexistente.
- En cuarto lugar, que el Obispado de Santander interceda ante la orden religiosa para que negocien de verdad con la Asociación ‘La Enseñanza siglo XXI’, en la que estamos padres alumnos, profesores y personal del centro educativo.
Sabemos que son muchas cosas y que tenéis que repartir a todo el mundo, pero os prometemos que si atendéis nuestras peticiones sabremos ser agradecidos y compartiremos con todos los vecinos de Santander la alegría de mantener un colegio vivo y moderno en el centro de la ciudad
¡Que no se apague la llama!


